“Es conflicto de intereses, acá y en la China”, Elisa Carrió

Nacionales 23 de noviembre de 2016 Por
La líder de la Coalición Cívica y principal socia de Mauricio Macri, Elisa Carrió, volvió a disparar contra el Ministerio de Energía que conduce Juan José Aranguren
Ver galería garrafero
1 / 2 - garrafero

(www.enter-ate.com – General Pico – CABA)  En esta oportunidad –el lunes 21 de noviembre- no le apuntó directamente a su titular sino a tres altos funcionarios bajo su mando: Luis Barile, director de Gas Licuado de Petróleo; Pablo Popik, subsecretario de Refinación, y Luis Sureda, secretario de Recursos Hidrocarburíferos.

La parlamentaria argentina presentó una denuncia penal para que se investigue si beneficiaron a importantes empresas del sector como Pan American Energy, Panamerican Sur y Refinor, en las cuales trabajaron algunos de ellos hasta hace poco tiempo.

refinor

Como ocurre en otra causa con el ministro, que fue CEO de Shell hasta su pase a la función pública y hasta septiembre mantuvo acciones en la compañía por 16 millones de pesos, los funcionarios son señalados por “negociaciones incompatibles con la función pública”. La causa recayó en el juzgado de Claudio Bonadío.

Las denuncias y sospechas en el ministerio que conduce Aranguren llegaron ahora a formar parte del repertorio de los propios integrantes del oficialismo. En los últimos meses el titular de la cartera de Energía había acumulado las acusaciones de los diputados Martín Doñate y Rodolfo Tailhade (FpV –el Frente para la Victoria, gobierno hasta el pasado 10 de diciembre-) y del senador Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur) por irregularidades en operaciones de compra de gas a Chile. A eso, se le sumaron múltiples cuestionamientos en la Oficina Anticorrupción por su doble condición de ministro de Energía y accionista de Royal Dutch Shell. La OA, a cargo de la macrista Laura Alonso, había emitido un dictamen en el que solamente le recomendaba a Aranguren desprenderse de esos activos “para aumentar la confianza”. Finalmente el ex CEO se vio obligado a hacerlo en septiembre, en medio de la presión desatada por el tarifazo. Ya en aquel momento hasta Carrió lo había cuestionado. “Eso es conflicto de interés acá y en China”, había dicho.

garrafero

La lupa recayó ahora sobre tres funcionarios que dependen de Aranguren, algunos de ellos, como Sureda, también involucrados en la causa por el gas chileno. Si bien el hecho a investigar es distinto, el delito del que se los acusa es el mismo: “negociaciones incompatibles con la función pública”.

Según Carrió, Popik y Sureda, “han ocupado hasta la asunción de sus funciones en el Ministerio de Energía y Minería de Nación; cargos jerárquicos en las principales petroleras de nuestro país”. En su denuncia, la diputada explica que Sureda fue hasta 2015 vicepresidente de Pan American Energy (PAE), que a su vez comparte acciones con la compañía china Cnooc y con Bridas. Popik, en cambio, trabajó para Repsol YPF y con posterioridad ocupó distintos cargos en Exxon y Axion Energy (entre los años 2012 y 2015). Según su perfil de LinkedIn, Barile trabajó en Exxon hasta 2014 y durante más de cinco años. Al momento de asumir la función pública trabajaba como consultor en otra empresa del sector.

Según el relevamiento del Observatorio de las Elites Argentinas de la Universidad de San Martín, el ministerio que conduce Aranguren es el que tiene mayor cantidad de ex ejecutivos de empresas de primera línea vinculadas con la actividad que deberían regular. Se trata de más de la mitad de los funcionarios, cuando el promedio de la administración macrista es del 31 por ciento. Por este motivo, desde el Frente para la Victoria el diputado Guillermo Carmona presentó un proyecto para limitar la “CEOcracia” y regular situaciones en las que hubiese presunción de conflicto de intereses e incompatibilidades para la asunción, permanencia y egreso de personas del ámbito privado al público y viceversa.

Te puede interesar