La hora del MerCoSur

Internacionales 06 de febrero de 2017 Por
El Mercosur, tantas veces enterrado como proceso de integración, puede vivir una nueva primavera coincidiendo con los cambios políticos y geopolíticos que están teniendo lugar a escala regional y mundial
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(Infolatam.com – Madrid – por Rogelio Nuñez)  La cita que van a mantener Mauricio Macri y Michel Temer van a mantener este martes 07 de febrero en Brasilia es considerada por ambos como un punto de inflexión para reforzar internamente el Mercado Común del Sur y potenciarlo de cara al exterior.

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De lograrse eso, se empezaría a romper la inercia de parálisis que padece este bloque.

En palabras de Carlos Malamud en Infolatam: “Hay una situación de bloqueo que impide mantener tanto las políticas del pasado como a impulsar los cambios a los que aspiran algunos. Las decisiones irresponsables de los últimos 15 años están pasando factura sin que haya ningún plan elaborado y coherente para revertir tan lamentable estado de cosas”.

 

Las razones del “momento Mercosur”

Varios son los puntos a favor de que se  produzca una nueva primavera en la que, de todas formas, no sobran nubes que amenazan tormenta.

En primer lugar, existe un vínculo ideológico entre Temer y Macri pues ambos pueden adscribirse al mundo del centroderecha y los dos están lejos de las tesis del antiguo oficialismo argentino (el kirchnerismo) o del desarrollistas del PT brasileño.

De hecho, cuando Temer visitó la Casa Rosada en octubre pasado aseguró que ambos países pueden “trabajar en conjunto no solo para fortalecer el Mercosur”, sino para “flexibilizar un poco las reglas” del bloque regional.

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Los dos se han declarados partidarios de acercarse a la Alianza del Pacífico, en especial Macri: “El Mercosur tiene que tener dinámica. Queremos que empiece a dialogar e interactuar mucho con la Alianza del Pacífico, que se ha mostrado exitosa y muy dinámica en los últimos años”.

Macri subrayó su apoyo a “un mundo globalizado y lleno de desafíos globales, en el que estrechemos y potenciemos el Mercosur para que encaremos la relación con el mundo”.

El argentino ve con buenos ojos entablar puentes con el proceso conducido por México, Colombia, Perú y Chile, algo en lo que tiene también el respaldo de Horacio Cartes (Paraguay) y Tabaré Vázquez (Uruguay).

En segundo lugar, esa homogeneidad ideológica ha quedado reforzada por el apartamiento que Venezuela ha sufrido en el MerCoSur y que ha terminado por golpear al frente anti-libre comercio que el régimen chavista mantenía con el kirchnerismo y el lulismo.

También en octubre pasado, Macri subrayó su apoyo a “un mundo globalizado y lleno de desafíos globales, en el que estrechemos y potenciemos el Mercosur para que encaremos la relación con el mundo”.

Por su parte, el subsecretario para América Latina de la cancillería brasileña, Paulo Estivallet de Mesquita, ha adelantado que “la percepción de Argentina y de Brasil es la idea de que se complete el libre comercio de todos los productos dentro del Mercosur. Los dos gobiernos tienen convergencias micro y macroeconómicas y consideran que sería mejor para todos que se cumpla con la eliminación de todas las barreras”.

En tercer lugar, ambos mandatarios  consideran que ante el giro proteccionistas mundial encarnado en la administración de Donad Trump una salida es fomentar los vínculos mutuos y con terceros, en especial con la Unión Europea.

Temer ya adelantó en octubre que “la Unión Europea ha intercambiado ofertas con el Mercosur para comenzar un camino que llevará sus años” y Paulo Estivallet de Mesquita ha subrayado que “el acuerdo con la UE no depende apenas de nuestra voluntad, es necesario que la UE demuestre esa voluntad con las concesiones necesarias. Los presidentes están empeñados en dar orientación a sus ministros para avanzar. Este será un tema de la agenda de conversaciones”.

La coyuntura parece propicia: Mercosur necesita repotenciarse y afianzarse entablando alianzas con nuevos aliados y la UE necesita salir de su estancamiento.

“Desde el Mercosur, el que haya una desaceleración de las negociaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea permite acelerar el acuerdo entre el Mercosur y la UE. Hemos hecho una agenda común con Brasil y vamos a tener reuniones acá, en Davos, alrededor de esa cuestión. También nos va a hacer proyectar a otros lugares. Viendo cómo se reposiciona el mundo, si es que se produce un reposicionamiento macro”, dijo la canciller Susana Malcorra.

 

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Las nubes que amenazan la nueva primavera

Sin embargo, no todo es de color de rosa y existen varios obstáculos para que Mercosur viva una nueva primavera:

En primer lugar, ambos gobiernos viven en la cuerda floja.

Macri pendiente de los resultados de las elecciones de octubre ya que una derrota en las legislativas le dejaría herido de muerte desde el punto de vista político.

Temer encabeza un gobierno con escaso margen de acción debido a la crisis y a la sobra de corrupción que le persigue y además cuenta con poco tiempo de vida efectiva (2018 es un año electoral).

En segundo lugar, la Unión Europea arrastra un momento muy delicado tras el Brexit y la suspensión del diálogo con EEUU para negociar un acuerdo de librecomerico y con la amenaza de un triunfo de Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas.

Por último, el acuerdo con la UE es la gran apuesta de ambas parte para alcanzar la reactivación pero se trata de un proceso más bien lento y largo que afronta serios problemas en el área agrícola por parte europea.

Los sectores de la carne bovina, del arroz y del azúcar, considerados como “vulnerables” para los europeos, van a condicionar unas negociaciones reanudadas en 2010 tras más de un lustro suspendidas. El comisario europeo de Agricultura, Phil Hogan, en noviembre echó un jarro de agua fría cuando pidió al Mercosur a “moderar sus expectativas” respecto al acuerdo con la UE.

El Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) acaban de iniciar las negociaciones con miras a concretar el acuerdo comercial. El viceministro paraguayo de Relaciones Económicas, Rigoberto Gauto, ha señalado que “los europeos todavía no llegaron a un acuerdo en la parte agrícola, situación que se espera puedan superar en un corto tiempo. Ellos buscan que los productos del Mercosur no tengan efectos negativos en sus agricultores”.

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