ACERCA DEL AUTOR

Nacionales 10 de octubre de 2016 Por
Nací en San Telmo –corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por entonces la Capital Federal de la Argentina- el 25 de mayo de 1952.

Abrazo el periodismo desde hace décadas. Una profesión que puede convertirse en un estandarte o en una cruz. Todo depende desde donde se sitúe cada uno. En mi caso, yo elegí y por eso reivindico lo dicho por uno de los libertadores del Uruguay, José Gervasio de Artigas, cuando sentenció: “Con libertad, ni ofendo ni temo”.

Nací en un año jalonado de innumerables hitos. Los Estados Unidos hacían detonar, a modo de prueba, en el desierto de Nevada diversas bombas atómicas, luego de aquella que consumió a la japonesa Nagasaki.

El primer Ministro británico, Winston Churchill, decreta la desaparición del documento de identidad.

En marzo –más precisamente el 21 de ese mes- se realiza el primer concierto de rock de la historia.

El 26 de julio muere Eva Duarte de Perón –“Evita”, la “Eva”, todo dependiendo desde que óptica se la viera.

En ese año, se publica “El viejo y el mar” del prolífico escritor estadounidense Ernest Hemingway.

El mundo de la música se revoluciona con la aparición de la guitarra eléctrica Gibson Les Paul.

En el deporte, el italiano Alberto Ascari se consagra Campeón del Mundo de la Fórmula 1.

En ese año, Alberto Schweitzer, médico, filósofo, teólogo, y músico alemán nacionalizado francés, misionero médico en África recibe el Premio Nobel de la Paz.

Entre los nacimientos, el de la cantante y actriz argentina Valeria Lynch; el del piloto de fórmula 1, de origen brasileño Nelson Piquet; el del Presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Entre los fallecidos, el escritor español Enrique Jardiel Poncela; el de la pedagoga y médica italiana María Montessori; el de Benedetto Croce, afamado filósofo, escritor y político italiano y el del poeta francés Paul Eluard, el autor del poema “Liberté”, una oda a la libertad durante la ocupación nazi de su amada Francia. Cada tanto, las calles de París amanecían inundadas por esas octavillas a modo de repulsa a la ocupación y resaltando el leitmotiv de la población cuando se voceaba aquello de “Yo escribo tu nombre, libertad”.

Y luego de peregrinar por diversas latitudes, algunas más cercanas a mi sitio de nacimiento; las otras más distantes, resido –desde julio del 2007- en General Pico, la segunda ciudad más poblada de la Norpatagónica provincia de La Pampa.

 

 

 

Te puede interesar