SI NO LLEGA LA RESPUESTA, EL CAMINO SERÁ EL PARO

Política 10 de octubre de 2016 Por
Cuando aún faltan 45 días para que se cumpla el primer aniversario de la victoria de la alianza Cambiemos –el radicalismo; el PRO conducido por el hoy Jefe de Estado, Mauricio Macri y la Coalición Cívica de la diputada Elisa “Lilita” Carrió- frente al dueto del Frente Para la Victoria, encabezado por Daniel Scioli, la nueva administración se enfrentará con un alto nivel de certeza al primer paro general convocado por la unificada Confederación General del Trabajo –la CGT-

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(www.enter-ate.com.ar – General Pico – CABA – por Alberto Bastia *)  Tan prontamente asumió, el pasado 10 de diciembre de 2015, el Presidente Macri debió hacer frente a un abanico amplio de reclamos. Desde la implementación de un abultado incremento en el esquema tarifario de los servicios de electricidad y de gas, pasando por reclamos por la incumplida promesa de la eliminación del Impuesto a las Ganancias, hasta el mantenimiento de los planes sociales generados bajo la administración presidida por Cristina de Kirchner y la ampliación de los mismos.

Una batería de exigencias de cara a la situación inflacionaria que produce merma en los bolsillos de millones de habitantes de la Argentina.

Otro de los hitos que confluye en este panorama enrarecido se vincula a la necesidad planteada por todos los sindicatos –los docentes, los bancarios, empleados de comercio  junto a gremios de producción- de reabrir la discusión salarial, conocida como paritarias en la geografía de la Argentina.

En las últimas jornadas del pasado mes de setiembre diferentes voces sindicales se alzaron exigiendo un paro ante “este gobierno de cuño neoliberal que gobierna para los ricos”.

La crítica más estricta la conduce la izquierda, tanto la parlamentaria como la extraparlamentaria, ya que los dirigentes de ese sector político caracterizan como “tibios y cercanos a la administración de Macri” al triunvirato que lidera la CGT desde fines de agosto último.

Bono universal para estatales, la exención del aguinaldo de Ganancias sin topes, una compensación económica para los salarios convencionales desfasados por la inflación, y bonos para jubilados y las asignaciones sociales, la paleta de reclamos sobre el lienzo socio económico.

Para que el sindicalismo deje en algún cajón del escritorio del recuerdo la factibilidad de la convocatoria al paro general tendría que cosechar las respuestas positivas a la lista de reclamos este miércoles 12 de octubre cuando desde las 9 de la mañana –hora de la Argentina- se sienten los dirigentes sindicales, encabezados por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, con autoridades de la administración Macri en la sede del ministerio de Trabajo.

Si se analiza fríamente –como debe ser la temperatura a la hora del análisis- las respuestas del Ejecutivo no serán las esperadas por la cúpula sindical.

Fundamentalmente porque todos los funcionarios del actual Gobierno hacen hincapié en “la herencia recibida” de la gestión kirchnerista, doce años al frente del Ejecutivo nacional, y que ha producido millones de pobres; una situación de caída en la generación de puestos de trabajo reales. De la incumplida promesa de la eliminación del Impuesto a las Ganancias, desde la cartera de Hacienda se habla de que todo se postergará para el año 2017.

Por lo tanto, sólo habrá que saber cuándo se cristaliza la primer huelga general contra las medidas implementadas por la gestión de Cambiemos.

 

Así las cosas, como tantas voces del actual oficialismo lo han expuesto desde el día siguiente a la asunción de Mauricio Macri como Jefe de Estado se cumplirá ese vaticinio de que “si no gobierna el peronismo, el que gobierne tendrá múltiples dolores de cabeza, de toda dimensión”.

 

 

(*) Alberto Bastia, Director Propietario de www.enter-ate.com.ar

 

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