Alternativas de integración en América del Sur

Opinion 29 de septiembre de 2019 Por
El ganador en las primarias de Argentina, Alberto Fernández, realizó su primera gira regional, tras ser "pre-electo" por 17 puntos de diferencia sobre el presidente (Mauricio) Macri quien va por su reelección
Ver galería macribolsonaro
1 / 3 - macribolsonaro

(www.NuevaMayoria.com – CABA – por Rosendo Fraga) Tras visitar al presidente del gobierno español (-Pedro- Sánchez) buscando mostrar su afinidad con la social-democracia europea, intentó visitar a Andrés López Obrador, para dar una señal de que es su referencia en política exterior: a la izquierda de (Jair) Bolsonaro, pero a la derecha de (Nicolás) Maduro. Pero la cancillería mexicana decidió postergar el encuentro hasta que sea Presidente electo.

sanchezpsoe

lopidemaduro

Como alternativa, buscó una breve gira visitando un gobierno populista (Bolivia) y otro de centro-derecha (Perú). En ambos planteó como propuesta, reconstruir UNASUR sin condicionamientos ideológicos -disuelto el año pasado por los principales presidentes de la región- y la búsqueda de una solución pacífica para la crisis de Venezuela, logrando acuerdos en ambos casos. En lo que va del siglo, UNASUR se había convertido en un instrumento de los gobiernos populistas de la región, al converger Lula –Da Silva- y Dilma –Rousseff- en Brasil, con (Michelle) Bachelet en Chile, los Kirchner en Argentina, (Rafael) Correa en Ecuador, en un momento también (Fernando) Lugo en Paraguay, el Frente Amplio en Uruguay,  (Hugo) Chávez y Maduro en Venezuela y (Ollanta) Humala en Perú.

lulaydilma

La reorganización de este grupo regional, con figuras como Bolsonaro y Maduro al mismo tiempo, no parece fácil y más bien es una postura de Fernández para mostrarse en un punto intermedio entre ambos. Los presidentes de Brasil, Colombia, Chile y Paraguay no apoyarían la iniciativa y tampoco mostrarán entusiasmo los de Perú y Ecuador. Sólo los actuales gobiernos de Venezuela, Bolivia y Uruguay apoyarían la iniciativa del candidato "preelecto" en Argentina.

En 2018, los presidentes de centro-derecha de la región al mismo tiempo que disolvían UNASUR, proponían una organización sudamericana de esta orientación. La idea, impulsada inicialmente por los Presidentes de Chile ( Sebastián Piñera), de Colombia (Iván Duque) y Paraguay (Benítez) -los tres estuvieron presentes en el concierto de apoyo a (Juan) Guaidó realizado en la frontera colombiana a fines de enero- tuvo el apoyo de los presidentes de Argentina y Brasil  y en menor medida de Perú y Ecuador. La iniciativa apuntaba a crear un sustituto de UNASUR con una tendencia ideológica inversa. Venezuela y Bolivia no estaban invitados a integrarla y de Uruguay se esperaban reticencias.

Los países gobernados por el centro-derecha en América del Sur, integraron durante 2019 el "Grupo de Lima", el que fue compuesto por 14 países de América Latina y Canadá. Entre ellos estaban 8 de los 12 países de América del Sur. Este grupo de naciones  sudamericanas, eran las convocadas a integrar este nuevo grupo regional. No sólo reconocieron a Guaidó desde enero de este año, sino que incluso en setiembre, apoyaron la iniciativa del Presidente Delegado para que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) sea utilizado como amenaza de intervención militar de los países anti-chavistas en el conflicto.

La realidad es que ambas iniciativas dejan en segundo plano la prioridad de integración regional, que debería ser la de la Alianza del Pacífico con el Mercosur. El primero es una zona de libre comercio integrada por México, Colombia, Perú y Chile. Todos tienen costa sobre el océano Pacifico e intensas relaciones comerciales con Asia. Son lo que además tienen más tratados de libre-comercio con diversos países del mundo, incluyendo varios con las principales potencias económicas del Asia, como China y Japón y EE.UU.

Hasta que López Obrador llegó al poder en México, los cuatro tenían gobiernos de centro-derecha, alineados con EE.UU. El Mercosur por su parte está integrado por cuatro países, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay -Venezuela lo integraba pero fue excluida ya en la primera presidencia de Maduro- y al comenzar 2018, los tres primeros tenían gobiernos de centro-derecha afines a los EE.UU.

Es una unión aduanera imperfecta, todos están sobre el Atlántico -Paraguay a través de los ríos argentinos -y han dado su primer paso trascendente hacia el libre comercio, al firmar un TLC con la UE, que no será fácil de concretar, como lo muestra el  reciente rechazo del parlamento austríaco.

En conjunto si bien son sólo una cuarta parte de los países latinoamericanos, son más de cuatro quintas en términos económicos. Un grupo regional entre ambos, permitiría una zona integrada desde el Río Bravo en el Norte hasta la Antártida en el Sur y un bloque Atlántico-Pacifico, lo que es una gran ventaja estratégica en el siglo XXI. 

Las tres elecciones presidenciales que tienen lugar en América del Sur en octubre, en conjunto pueden tener un rol para dar viabilidad o no a este tipo de proyectos. La primera vuelta de la presidencial argentina es el 27 de octubre y la segunda el 24 de noviembre. Es probable el triunfo en primera vuelta la fórmula encabezada por el peronista Alberto Fernández que lleva como candidata a la Vicepresidente, a la ex presidenta  Cristina Kirchner.

La derrota de Macri, que hace cuatro años inició el giro hacia el centro-derecha en América del Sur, será un golpe importante para esta corriente político-ideológica en la región. Los mismos días, tienen lugar la primera y segunda vuelta en Uruguay. La coalición de centro-izquierda Frente Amplio, que ha gobernado tres mandatos de cinco años, aspira a retener el poder y ganaría en la primera vuelta. Pero en segunda tiene posibilidad de imponerse un candidato de centro-derecha (-Luis Alberto- Lacalle Pou).

En Bolivia, la primera vuelta es el 20 de octubre y la segunda el 15 de diciembre, dos meses después. Evo Morales -un populista que ha mantenido en orden la economía- va por su cuarto mandato consecutivo. Tiene ventaja sobre el candidato de centro-derecha (-Carlos- Mesa) quien podría llegar a la segunda vuelta.

Un triunfo simultáneo de los tres candidatos populistas o de centro-izquierda, acentúa la idea de que América del Sur vuelve a girar hacia el centro-izquierda. Victorias del centro-derecha en Bolivia y Uruguay atentarían el cambio hacia el centro-izquierda que implica la derrota de Macri en Argentina.

Te puede interesar