
Apuntes del día: Terrorismo de Estado, confusión y negacionismo
(www.LaDiaria.com.uy – Montevideo – Por Marcelo Pereira) Desde el actual gobierno nacional se dedican esfuerzos mucho mayores a cuestionar la narrativa anterior y construir otra que a lograr respuestas para las preguntas cruciales.
El Ministerio de Defensa Nacional abrió a quienes quieran visitarla la “cárcel del pueblo” instalada en una casa de Juan Paullier casi Charrúa por el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. En vez de realizar un trabajo serio y cuidadoso para aportar información, ayudando a que se comprenda qué representó y por qué, se optó por poner unos pocos carteles y fotos que no explican nada sustancial y omiten, entre muchos otros datos, que allí hubo durante la dictadura un centro clandestino de detención, usado también para almacenar objetos robados a las víctimas de la represión y realizar espionaje telefónico.

Esto deja espacio para cualquier interpretación de los hechos, y muy especialmente para la que se apoya en la “teoría de los dos demonios”, con la particularidad de que no hay posibilidad de visitar los cuarteles en los que la dictadura mantenía prisioneras a sus víctimas, las torturaba y las mataba.
Cabildo Abierto dio un paso más allá y presentó un proyecto de ley cuyo efecto sería que todas las personas procesadas y condenadas por delitos en el marco del terrorismo de Estado obtengan el beneficio de la prisión domiciliaria. La comisión del Senado que lo estudia le pidió un informe al Ministerio de Relaciones Exteriores sobre las consecuencias que tendría desde el punto de vista del derecho internacional, y el jerarca a cargo de esa área respondió en forma bastante diplomática pero no por ello menos comprensible.
Lo que les comunicó a los senadores es que, considerando todos los pronunciamientos y condenas de organismos internacionales sobre el modo en que Uruguay ha manejado la cuestión de los delitos de lesa humanidad, es “razonable prever” que la eventual aprobación del proyecto “sea considerada contraria a los estándares” en la materia, establecidos en tratados que Uruguay firmó y ratificó.

En realidad, cualquier legislador debería saber esto, pero hay unos cuantos que prefieren creer (o por lo menos decir) que esos estándares son obra de una conspiración izquierdista mundial a la que Uruguay debe combatir.
En 15 días se realizará una nueva Marcha del Silencio. La primera se llevó a cabo en 1996 –el veinte de mayo de ese año-, 20 años después de los crímenes en Buenos Aires que tuvieron como víctimas a Rosario Barredo, Héctor Gutiérrez Ruiz, Manuel Liberoff, Zelmar Michelini y William Whitelaw.

Cuando faltan apenas cuatro años para que se cumplan tres décadas de esa enorme movilización, y medio siglo de aquellas atrocidades, aquí parece que lo más importante es convencer a cuantas personas sea posible de que una parte de la izquierda exagera y miente cuando cuenta quiénes, por qué y cómo se apoderaron del aparato estatal y lo usaron con extrema violencia contra sus compatriotas.

Hasta mañana.


Otro logro de la salud en La Pampa

100 años del Tridente: La Gran Gira China-Italia llega a su gran final en Módena

España se exhibe y roza la gloria

Venezuela coordina con la UNESCO y la UE planes de reconstrucción escolar tras sismos




