
“Vivimos en un mundo intolerante que retrocede en sensibilidad y solidaridad”, Joan Manuel Serrat
(www.ElHeraldo.es – Zaragoza – por Joan Losilla *) Hace ya un poco más de tres años que Joan Manuel Serrat se jubiló de los escenarios y del ajetreo de las giras. Un adiós que, sin embargo, no ha retirado al barcelonés de su presencia pública. Sus apariciones en homenajes propios y ajenos y en actos solidarios permiten conocer los pensamientos y las reflexiones del cantautor sobre temas de actualidad.
Este fue el caso de su reciente visita a Nicaragua, en la que en conversación con 'Confidencial Nicaragua', el Noi del Poble Sec regaló interesantes reflexiones. A sus 82 años, no vislumbra un presente y un futuro ilusionantes.
Así comenzó su intervención: "Vivimos unos tiempos recios en muchos sentidos, sobre todo de gran intolerancia, intransigencia con el pensamiento de los demás. El respeto al derecho del otro es la paz. Exijo tanto el respeto a mi pensamiento como el respeto al pensamiento ajeno. Hoy en día solamente existe el pensamiento único en el peor sentido de la palabra, que es el pensamiento del poder, el pensamiento que desprecia todo aquello que desconoce y odia todo aquello que ignora. Es un momento malo".

Un panorama sombrío ante el que el autor de 'Mediterráneo' se niega a entregarse. "Soy un hombre que se niega a entregar la cuchara. El optimismo del futuro hay que oponerlo a la inteligencia de la realidad. Todo pinta muy mal. No imaginábamos hace unos años que habría un retroceso humano y un retroceso de sensibilidad y de solidaridad como el que estamos teniendo. No podemos saber lo que nos deparará el futuro. Ante eso, sigamos como Sísifo: si la piedra pesa mucho, tiraremos con ella. Tomaremos aire y la volveremos a empujar con la esperanza optimista de que la piedra llegue hasta arriba", apuntó.
Otro de

los temas que surgió es el del concepto de patria. Serrat recordó a su madre, la aragonesa Ángeles Teresa, fallecida en 1995: "La patria la hacemos un poco cada día. Tu patria está en lo que cada día vayas consiguiendo. Me acuerdo de mi madre. Cuando yo, con la confusión de que, si era español o catalán en un momento de mi niñez, mi madre me miró muy seria y me dijo: 'Yo soy del lugar en el que comen mis hijos'. Esa es una buena definición de patria".
(*) Joan Losilla, Jefe de Cultura y Ocio de “El Heraldo” de Aragón


Detrás de las “sociedades no humanas” de Milei: entrega y zona liberada

Mil días bajo fuego, el periodismo palestino sangra en Gaza

Psicópatas del siglo XXI

La provincia de La Pampa, el agua y la ley de Glaciares

Kast la rencarnación de Pinochet

Donald Trump, Irán y la pregunta de la guerra

‘Streaming’, ‘selfie’ o ‘look’: ¿es correcto emplear extranjerismos?

Otro logro de la salud en La Pampa

Una visión ateniense de la democracia estadounidense

España se exhibe y roza la gloria

Venezuela coordina con la UNESCO y la UE planes de reconstrucción escolar tras sismos


