
El corsario francés que llegó a convertirse en héroe de Argentina
(www.NatGeo.com – Barcelona – Por Judith Vives *) Fue, según aquellos que lo conocieron, uno de los corsarios más grandes que ha conocido el mar. Y aunque nació en Francia, el nombre de Hipólito Bouchard quedaría estrechamente ligado a la historia de la independencia hispanoamericana.
Este intrépido corsario, que causó el terror en las costas de California, llevó la lucha a otro nivel. Su valor le llevó a desafiar al mismísimo Imperio Español desde Madagascar hasta las Filipinas, todo ello bajo la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
¿Cómo un francés nacido en la Provenza francesa llegaría a convertirse en un héroe argentino?
La forja de un guerrero
Nacido en realidad en tierra francesa, este singular corsario es más conocido como Hipólito Bouchard o Buchardo, como fruto de su gran devoción por la que se convirtió en su patria adoptiva, las Provincias Unidas (la actual Argentina).
Había nacido con el nombre de Hippolyte en enero de 1780 (algunas fuentes citan 1783) en Bormes-les-Mimosas, cerca de Saint-Tropez, en la Provenza francesa.
El historiador Bartolomé Mitre lo describe físicamente como un hombre de tez morena, cabello oscuro y ojos negros, con una mirada penetrante y dura que "despedía fuego".
Su formación militar está relacionada con la armada de Napoleón Bonaparte, con la que participó en la mítica campaña de Egipto y formó parte de las fuerzas francesas destacadas en Haití.
Llegada a Buenos Aires
En 1809, Bouchard desembarcará en Buenos Aires. El Virreinato del Río de la Plata pertenecía en aquel momento al imperio español, pero la situación era crítica porqué Napoleón ya había invadido la península.
Un año después estalló la Revolución de Mayo de 1810, un primer intento de reclamar la independencia que acabó con la destitución del virrey español. En este contexto, Bouchard sería uno de los primeros oficiales del célebre Regimiento de Granaderos a Caballo de José de San Martín, con el que participó en la Batalla de San Lorenzo (1813).
Es curioso que sus primeros pasos tuvieran lugar en tierra y no en el mar, donde adquirió su fama y leyenda.
A bordo de "La Argentina"
En 1817, Bouchard iniciará una de sus aventuras más relevantes, la circunnavegación de la Fragata "La Argentina", una de las expediciones navales más ambiciosas de la época.

Acciones militares
La expedición combinó la piratería con una misión diplomática y militar de gran alcance, e implicó varias acciones.
En Madagascar, Bouchard utilizó su "derecho de visita" para interceptar cuatro barcos esclavistas de bandera británica, francesa y holandesa. Liberó a los esclavos que transportaban, un acto que le valió el reconocimiento oficial de las autoridades británicas locales.
En su ruta hacia el Pacífico, tuvo que repeler los ataques de piratas malayos y enfrentarse a intentos de motín, además de sobrevivir al escorbuto.
Finalmente, en las Filipinas, el corsario lograría una de sus famosas hazañas, cuando capturó 16 barcos mercantes españoles a plena vista de la ciudad de Manila. Esto generó una crisis de desabastecimiento tal que los precios de los alimentos en la colonia se triplicaron.
El encuentro con el Rey Kamehameha
Al llegar a las Islas Sandwich (Hawái) tuvo lugar otro episodio relevante en la trayectoria de Bouchard, su encuentro con el rey Kamehameha I. Bouchard, actuando como representante de las Provincias Unidas, firmó un tratado de unión, paz y comercio.

De esta manera, Kamehameha I fue el primer monarca en reconocer formalmente la independencia de las provincias del Rio de la Plata. Como sello de esta alianza, Bouchard obsequió al rey su propio uniforme de teniente coronel con sus charreteras.
El ataque a Monterrey
A finales de 1818, la expedición de Bouchard llegó a la Alta California, entonces bajo dominio español. Su principal objetivo era la capital, Monterrey. Con una tripulación formada por europeos y polinesios, capturaron la ciudad y le prendieron fuego, si bien se respetaron los edificios religiosos. Gracias a esto, la Iglesia del Presidio (hoy Catedral de San Carlos) y la Misión del Carmelo se salvaron de las llamas.

Como consecuencia del ataque, el corsario Joseph Chapman, oficial de Bouchard, fue tomado prisionero. El resto es historia.
¿Héroe, Corsario o Pirata?
El caso de Bouchard es curioso porqué depende de la geografía el que se le considere pirata, corsario o héroe nacional.
Para los argentinos, claramente es un patriota heroico que luchó por la independencia. En cambio, en California se le considera un terrible pirata que sembró el terror en las misiones y presidios.
Un final trágico
La vida de Bouchard acabo con un final tráfico. Tras una etapa de sospechas y conflictos, sería acusado de piratería en Chile y arrestado, aunque finalmente resultó absuelto.
Se unió a la expedición libertadora de San Martín al Perú en 1820, pero finalmente decidió retirarse de la vida naval. En Perú, se convirtió en un hacendado azucarero, donde vivió hasta 1837, cuando murió asesinado a manos de sus propios esclavos en su plantación.
(*) Judith Vives, colaboradora de Nat Geo Historia


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